Qué Te Quiere Decir Tu Intestino: Eje Intestino-Cerebro, Trauma y Salud Crónica
- Rebecca Rinnert
- hace 3 días
- 3 Min. de lectura

Muchas personas sienten que su intestino “no funciona bien”, aunque los exámenes médicos digan que todo está normal. Hay hinchazón, náuseas, inflamación, intolerancias y cansancio persistente. Sin embargo, lo que casi nunca se dice es que el intestino también guarda memoria emocional.
La relación entre trauma y digestión está siendo cada vez más buscada: eje intestino-cerebro y trauma, curación del nervio vago, conexión somática del intestino. Este interés refleja algo profundo: el intestino no solo digiere alimentos, también digiere experiencias.
Este artículo explica cómo el trauma modifica la digestión, la microbiota, el sistema inmune y la regulación emocional, y cómo la sanación del nervio vago y las prácticas somáticas pueden restaurar la estabilidad.
El Eje Intestino-Cerebro: Tu Sistema de Comunicación Interna
El eje intestino-cerebro es una red que conecta el sistema digestivo con el sistema nervioso.Incluye:
el nervio vago
neurotransmisores como serotonina y GABA
el sistema inmune intestinal
la microbiota
el sistema nervioso entérico
Cuando este eje está equilibrado, la digestión funciona con fluidez, la energía es estable y las emociones se regulan con facilidad.Cuando el trauma interfiere, este diálogo se vuelve confuso, reactivo y tenso.
Cómo el Trauma Afecta la Digestión y el Eje Intestino-Cerebro
El trauma —especialmente el trauma infantil, relacional o complejo— no solo afecta la mente. Reorganiza el cuerpo. Uno de los lugares donde más impacta es el intestino.
El Trauma Mantiene al Intestino en Estado de Alerta

Cuando el cuerpo percibe peligro, la digestión se detiene para priorizar la supervivencia.Si este estado se vuelve crónico, aparecen:
diarrea o estreñimiento
hinchazón persistente
náuseas
dolor abdominal
síntomas similares al SII
Muchas personas experimentan lo que hoy se conoce como digestión traumática: el intestino actúa como si el peligro siguiera presente.
El Trauma Desequilibra la Microbiota
El estrés prolongado altera la diversidad bacteriana, favorece la inflamación y debilita la barrera intestinal.Esto impacta:
estado de ánimo
energía
sistema inmune
sensibilidad a los alimentos
inflamación crónica
La conexión entre intestino, nervio vago y trauma explica este círculo vicioso.
El Trauma Reduce el Tono Vagal
El nervio vago coordina la respuesta de descansar, conectar y digerir.Cuando hay trauma, disminuye su flexibilidad.
Esto se expresa como:
dificultad para relajarse
respiración superficial
digestión lenta
tensión en el diafragma
ansiedad o desconexión
La sanación del nervio vago es clave para restablecer la conexión somática con el intestino.
El Trauma Activa la Inflamación y la Inmunidad
El intestino contiene la mayor parte del sistema inmune.El trauma aumenta la inflamación, lo que puede generar:
fatiga crónica
dolor corporal
problemas de piel
síntomas autoinmunes
migrañas
Muchos síntomas físicos son en realidad señales de un sistema nervioso sobrecargado.
Por Qué el Intestino Guarda Memoria Emocional
En la primera infancia, el intestino se regula a través de la relación con los cuidadores: contacto, tono de voz, ritmo, seguridad y co-regulación.Cuando estas experiencias faltan, el cuerpo aprende a tensarse para sobrevivir.
Ese patrón queda grabado en el intestino, el diafragma y la microbiota.Por eso, el trauma temprano y la digestión están profundamente conectados.
Sanar el Eje Intestino-Cerebro con Herramientas Somáticas y del Nervio Vago

La buena noticia: el intestino se puede regular. La neuroplasticidad, la microbiota y el nervio vago responden a nuevas experiencias.
Respiración y Sonido para la Sanación del Nervio Vago
La respiración diafragmática lenta, los suspiros largos, los zumbidos y el canto suave estimulan el nervio vago.Esto ayuda a:
relajar el abdomen
regular el tono vagal
mejorar la motilidad
disminuir la ansiedad
Rastreo Somático de Sensaciones
Observar las sensaciones intestinales sin evitarlas enseña al cuerpo que ya no hay peligro.El intestino aprende a soltar su patrón de hipervigilancia.
Técnicas de Enraizamiento y Orientación
Mirar a tu alrededor, sentir tus pies, notar texturas o el peso del cuerpo envían señales de seguridad al cerebro.Cuando hay seguridad, la digestión mejora.
Movimiento Suave y Liberación de Tensión
TRE, yoga traumainformado y estiramientos suaves liberan tensión crónica en abdomen, pelvis y diafragma.
Apoyo a la Microbiota, de Forma Suave
Más que dietas extremas, el intestino necesita:
comidas templadas
regularidad en horarios
buena hidratación
fibras suaves
polifenoles
El cuerpo se regula cuando se siente seguro.
Cuándo Buscar Acompañamiento
Si los síntomas persisten, puede haber emociones o memorias almacenadas en el sistema nervioso.El acompañamiento somático o traumainformado puede ayudar al intestino a volver a sentir seguridad.
La sanación del eje intestino-cerebro es posible, incluso después de años de síntomas.



Comentarios