Trauma y redes sociales: cómo la exposición digital amplifica la ansiedad y qué pueden hacer las prácticas somáticas
- Rebecca Rinnert
- 14 oct
- 5 Min. de lectura

“Solo una mirada más”
Estás en la cama, el teléfono brilla en tu mano. Prometiste revisar solo un par de mensajes, pero el “scroll” no termina. Cada imagen parece más intensa que la anterior: alguien feliz, alguien enfadado, alguien sufriendo. Sientes una ligera presión en el pecho, la respiración se acelera… y ni siquiera sabes por qué.
No estás solo.Vivimos en una era donde la conexión constante ha cambiado la manera en que nuestro sistema nervioso responde al mundo. Las redes sociales, aunque pueden inspirar y conectar, también pueden amplificar el estrés, la ansiedad y las respuestas traumáticas.
Cómo las redes sociales activan nuestro sistema de supervivencia
Cada vez que ves una publicación cargada de emoción —una discusión, una imagen triste, una historia alarmante—, tu amígdala, el centro del cerebro encargado de detectar peligro, se activa.Aunque físicamente estés seguro en tu sofá, tu cuerpo no lo sabe. El cerebro emocional percibe esas señales como una amenaza real.
La exposición continua a contenido intenso o comparativo puede mantener tu sistema nervioso en un estado de alerta constante: el corazón late más rápido, los músculos se tensan, y tu respiración se acorta. Es lo que muchos llaman sobrecarga digital.
Con el tiempo, esto puede reactivar heridas antiguas o patrones de trauma relacional, especialmente si creciste en entornos donde la crítica, la comparación o el rechazo eran frecuentes.
La relación entre trauma, ansiedad online y el cuerpo
El trauma no vive en las palabras, sino en el cuerpo.Cuando pasas horas frente a pantallas llenas de estímulos contradictorios, el cuerpo recibe señales ambiguas: conexión y amenaza al mismo tiempo. El nervio vago, que regula tu sensación de seguridad y calma, se ve afectado. Por eso, después de un largo día online, puedes sentirte agotado, ansioso o desconectado de ti mismo.
La buena noticia: puedes reentrenar tu sistema nervioso para sentirse seguro incluso en el entorno digital. Aquí es donde las prácticas somáticas entran en juego.
1. La trampa de comparación
Las redes sociales viven de la comparación. Incluso si sabes que muchas cosas están escenificadas, tu cerebro sigue comparando, y tu cuerpo reacciona. Aquellos que en el pasado conocían la sensación de no ser suficientes o de ser evaluados constantemente, a menudo sienten que las viejas heridas del rechazo y la inferioridad se abren de nuevo en línea.
"¿Por qué no me veo así?" ¿Por qué les va mejor a los demás?
Estos pensamientos hacen que el cuerpo vuelva a caer en un estado de lucha, huida o condelación.
Pruébalo ahora: si notas que la comparación o la presión se acumulan, detente un momento. Respira hondo y siente tus pies en el suelo o el peso de tu cuerpo en la silla. Dígase en voz baja:
„Estoy aquí. Estoy seguro en este momento." "Así es como le indicas a tu sistema nervioso: puede relajarse."
2. Doomscrolling y el sistema de alarma del cuerpo
Con cada deslizado experimentas nuevas emociones: ira, tristeza, miedo. Las neuronas espejo de tu cerebro reaccionan como si estuvieras experimentando lo que has experimentado por ti mismo. Quien ha experimentado un trauma, su sistema nervioso está sensibilizado de todos modos. Consumir contenido negativo de forma permanente es como tocar una y otra vez una herida que aún no se ha curado.
Tu cuerpo no sabe que "solo te desplazas". Él cree que estás ser amenazado, una y otra vez, sin poder reaccionar o huir.
Pruébalo ahora: después de un contenido estresante, cierra los ojos brevemente. Respira más lento que uno. Así es como activas tu nervio vago y le das a tu cuerpo la señal: el peligro ha pasado.
3. La pérdida de regulación y conexión
Fuera de línea nos regulamos a través de la proximidad: expresión facial, voz, tacto. En línea faltan estas señales. El sistema nervioso no recibe ninguna respuesta de que todo está bien. Así es como se crea esta sensación paradójica: sobreestimulado y solo al mismo tiempo. Tu cuerpo busca una conexión real que una pantalla no puede ofrecer.
4. El ciclo de la dopamina
Me gusta, comentarios, notificaciones: todo esto desencadena pequeñas diserciones de dopamina. Para las personas con trauma, este sistema de recompensa impredecible puede recordar vínculos inestables: breves momentos de reconocimiento, seguidos de vacío.
El cuerpo aprende a esperar constantemente el siguiente estímulo, un estado que te hace estar agotado e inquieto.
Pruébalo ahora: antes de abrir una aplicación, pon una mano en tu corazón y otra en tu estómago. Pregúntate:
¿Qué estoy buscando en este momento: conexión, distracción o consuelo?" "Esta simple pregunta te cambia del impulso a la conciencia.
Prácticas somáticas para reconectar en la era digital

1. Respiración consciente (1 minuto)
Pon una mano sobre tu corazón y otra sobre tu abdomen.Inhala por la nariz contando hasta 4, exhala lentamente por la boca contando hasta 6.Nota cómo el cuerpo empieza a ablandarse.Esto activa el nervio vago y reduce la respuesta de alarma.
2. Contacto con el entorno
Mira alrededor.Nombra tres colores, tres sonidos y tres sensaciones físicas que puedas notar (por ejemplo: el tacto de la ropa, la temperatura del aire, el peso del cuerpo en la cama).Esto ayuda al cuerpo a recordar: estoy aquí, ahora, y estoy a salvo.
3. Movimiento suave
Levántate y estírate lentamente.Mueve los hombros, la cabeza, los brazos.El movimiento libera energía acumulada y ayuda a tu sistema a regresar a un estado de equilibrio.
Prueba esto ahora:Después de leer este párrafo, deja el teléfono a un lado por 60 segundos.Mira a tu alrededor, siente tu respiración, y observa cómo cambia tu cuerpo.Pequeños descansos somáticos pueden transformar tu relación con el mundo digital.
El poder de la conciencia corporal
La práctica somática no busca que “abandones” la tecnología, sino que vuelvas al cuerpo mientras la usas.Cada pausa consciente, cada respiración profunda, es una forma de recordarle a tu sistema nervioso que el presente es seguro.
Cuando el cuerpo vuelve a sentirse en casa, las redes dejan de ser un campo de batalla y se convierten en un espacio donde puedes elegir cómo, cuándo y con quién conectarte.
Preguntas frecuentes (FAQ)
Por qué me siento más ansioso después de usar redes sociales?
Las redes activan el sistema de alarma del cerebro (amígdala), exponiéndote a estímulos que tu cuerpo interpreta como amenaza, incluso si no hay peligro real.
Las prácticas somáticas realmente ayudan con la ansiedad digital?
Sí. Ayudan a calmar el sistema nervioso, regulan la respiración y restauran la conexión entre cuerpo y mente, reduciendo la sobrecarga sensorial.
Debo dejar las redes sociales por completo?
No necesariamente. Se trata de usar las redes desde un cuerpo regulado, estableciendo límites y pausas conscientes.
Qué puedo hacer si me siento atrapado en el “scroll”?
Observa la sensación corporal (tensión, calor, presión) sin juzgarla.Luego, realiza una respiración profunda o mueve suavemente el cuerpo.Tu sistema nervioso responderá con alivio.

Sanación en un mundo digital
Las redes sociales no son enemigas, sino un espacio en el que la conciencia es importante. Si aprendes a escuchar y respetar las señales de tu cuerpo, puedes moverte en línea sin perderte.
La curación no significa darle la espalda al mundo, sino volver a él, con tu cuerpo como aliado en lugar de como campo de batalla.



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